Lorcura
después de la intensidad
de la férrea voluntad
y una pasión tan notoria.
Qué nos queda en esta historia
de compartir día a día
el quehacer, la cercanía
los sueños, las frustraciones,
qué nos queda en los cajones
del alma con tu porfía.
Qué te llama y desde dónde
qué te aleja cuando llegas
qué te seduce y reniegas
del norte y del sur, responde.
Quién conocerá tu adónde
quién entrará por tu puerta
quién recogerá tu alerta
tu tesón y tu potencia,
quién navegará la esencia
de la mar en tu cubierta.
Un algo se va contigo
y tú dejas otro más
con eso haremos, quizás
un dulce de miel y de higo.
Todo aquí será testigo
de tu talento hecho fuego
de tu ausencia y de tu juego
de lo que dejas y llevas,
los anhelos son las pruebas
de este súbito trasiego.
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